En busca de emprender su propio negocio, Silvano Oblitas Cántaro Tolentino, un joven de Perú, viajó a Medellín para comprar ropa a precios baratos y vender en su país.

Junto a Andrés, compañero de trabajo de nacionalidad colombiana, inició la aventura.

Sus allegados dejaron de tener contacto con él los días nueve y diez de febrero, y la peor noticia la vieron a través de redes, en donde circulaba un video en el que se veía cómo dos personas cuestionaban a un joven y en cuestión de segundos lo lanzaron de un puente.

“Soy de Huánuco. Perú”, respondió el joven Oblitas. Después los antisociales grabaron un video tirándolo al vacío.

En ese momento, la identidad del joven se desconocía para el grueso de personas que veían el indignante video.

Pero no para su hermana Janet, quien lo conoció inmediatamente y pidió ayuda al Ministerio del Interior de Perú para que, en coordinación de las autoridades colombianas, buscaran el cuerpo.

La noticia se regó por internet. Congresistas peruanos pidieron justicia. Todos los amigos y vecinos del joven se tiraron a las calles no solo para encontrarlo sino también para que encuentren a los culpables.

Este sábado 20 de febrero, tres días después hallan el cuerpo sin vida en el fondo de un puente vehicular del municipio de Mercaderes, al suroccidente de Colombia.

Silvano no solo es una persona trabajadora, también carismática y esforzada por conseguir sus objetivos.

En su perfil de Facebook antes de viajar a Colombia escribió: “Pongo mi vida en las manos de Dios, porque sé que con él nada me faltará”,

Trabajó en Lima un año y ocho meses luego pidió dos meses de permiso para viajar a Medellín a hacer el negocio con la ropa y ahí terminó todo para el.

MOMENTO DONDE LO LANZAN DEL PUENTE

Fuente: Acontecer D.